foto del comedor

El baile final

Me quedaba pendiente esta historia, la del cierre del comedor social para el que trabajé 5 años.Un día recibimos la noticia de un ERE y con ella la del cierre de tres comedores sociales en Barcelona, que atendían a 400 personas y la de cientos de empleados, la mayoría de inserción, que se quedaron sin los últimos meses de salario y sin trabajo. Imagino que esto es una de las cosas a las que se refería Galeano cuando nombraba a los invisibles, las crónicas en torno a ellos tampoco son vistas. De las personas que venían a comer, yo no puedo juzgar el cambio producido, quizás sus vidas hayan mejorado y vayan a lugares mejores y con la comida más rica, cosa que no sería muy difícil, aquí sólo trato de exponer el olvido. Hasta yo olvidé en cierta parte, como estos mandalas tibetanos que los monjes pasan horas sumidos en su creación y luego de un soplo desaparecen, así fueron estos cinco años y su final. Aunque no fue tanta mi dedicación, sí tuve la oportunidad cada día de medirme en el tiempo y de ver cuán difícil es la compasión y cuanto camino queda para acompañar verdaderamente a alguien en su sentir. A veces hay demasiada prisa, demasiado ordenador...sólo por momentos sorbos de cruda realidad que llegaban a traspasar mi piel: cuando la mirada de alguien de Iraq se cruzaba con la mía, cuando un homosexual de Rusia venía con la carta de solicitar asilo político por esta condición o cuándo a un jubilado no le alcanzaba y me pedía 5 euros. Siempre la frase más escuchada allí dentro fue; “si me llegan a decir hace unos años que acabaría aquí”...y aún así, en mi fondo, había un orgullo de que a mi no me sucedería.Siempre pienso; “yo reciclaría en el Veritas, una amiga me acogería ect...” pero a veces no tienes donde cocinar la comida del Veritas y los amigos se casan, tienen hijos y el espacio y los corazones de los adultos se reducen...así que sí puedes acabar en un comedor social tan fácil cómo difícil es salir. En estos 5 años tuve la oportunidad de ver lo humano en esta parte del mundo, sin la capa del dinero. Entonces los sentimientos están a flor de piel; las asperezas más agudas y el amor más intenso, la pelea por la fila, y el "te espero afuera para acompañarte aunque me cale la lluvia hasta los huesos"...las amistades más poderosas, los amores más protectores y mi Consuelo, aquella mujer por la que mereció la pena todo y de la que aún oigo su “hola mi amor” por cada esquina de esta vieja ciudad....La última noche de trabajo, me esperaban afuera, mientras uno había puesto Juan Luis Guerra muy alto y bailaba diciendo; “aunque la Colau nos deje sin comer, siempre nos quedará el baile”!!!, yo sonreí, justamente vine a esto a Barcelona; a aprender a bailar, y aunque fue sin focos, lo hice en la mejor compañía...Gracias a todxs, algún día vuestra danza despertará al mundo

turquia

Milagro.

Llegó a su principal meta, Barcelona. Viene de Turquía, caminando. No sabe una palabra de español, pero reconozco en su rostro el lenguaje de quien ha llegado a su destino; los ojos brillan, la boca sonríe, la vida en todo su esplendor, vibra a través de un cuerpo. Atravesó todas las fronteras físicas y mentales con las que se fue encontrando y está aquí. Otro joven que lo escucha, comenta que ha tenido mucha suerte en tardar sólo tres meses, él tardó 7, también poco, lo normal son dos años. Tres meses de defender la vida, de caminar por bosques nevados en la oscuridad, tres meses de equilibrio perfecto entre la voluntad y la entrega. En la frontera Serbia -Croacia, una de las más vigiladas, muchas personas viajan por debajo de los trenes cuidando al milímetro cada bocanada de aire. Luego la policía para el tren, encuentra a los supervivientes, les pega y les devuelve. -¿ Tú cuántas veces lo intestaste? le pregunté al que charlaba con él . -40, 50 veces. -¿Qué ?¿ 40, 50 veces ir, resistir, regresar y volver a ir? - Sí. A veces, me han dicho un simple no y ya creo que está el mundo contra mí, a veces es sólo un paso cambiar de casa, de trabajo, separarse, apostar por el sueño y cuesta, parece que solo cuando la libertad te grita “yo soy lo único por lo que merece la pena vivir” que comienza el camino. Un paso para algunos, miles para otros.Casi 500 horas dice google- maps que se tarda Turquía-Barcelona en el supuesto caso de que fueras Moisés y atravesaras las aguas, que es la única ruta que ofrece. Él atravesó la tierra, pero visto como está el panorama, es el mismo milagro. Me encantan los milagros. Quizás consiga todo; la casa , el amor, los papeles, el trabajo...después de semejante travesía sólo puedo decirte; “que me alegra que hayas llegado y no quiero darte la bienvenida porque eso significaría que este trozo de tierra me pertenece más a mi que a ti, y no creo que así sea, creo que más bien pertenecemos a ella, y que suerte tener esta madre, si la escucho muy de cerca, juro que te susurra; “hijo mío, ojalá al fin, puedas descansar”.

sdr

En el último trago

"Te digo algo; Ya a estas alturas, a uno le da igual que sea hombre o mujer, sólo espera que esta última parte de la vida, le pueda dedicar su amor a alguien. Dar todo lo que me queda. Sus aventuras no me interesan, pero sí compartir el día a día; un cine, un viaje... ¿ te apetece un bolero? -Siempre.-¿Piensa en mi? Es un artista. Tiene el sentido de Belleza impregnado en su piel y en su cotidianidad. En su pasado fue de la farándula y guarda sus fotos de aquella época en un álbum bien cuidado, como un tesoro que permanece escondido y sale a flote algunas veces al año. Bibi Anderson, Sara Montiel y otras ya olvidadas, se suceden en imágenes de una página a otra, cómo las noches de éxito y las mañanas de resaca. Luego, la verdad del ahora. Aquella época de lentejuelas, baile y disfrute se convirtió en soledad enferma y un vacío agotador. Aunque algunas mañanas está bien, entonces vuelve el baile y nos deleita con su sentido del humor, no apto para todos los gustos....- "Que ambiente, que ambiente!” Dice mientras recoge su bandeja del comedor social. Incluso en estas situaciones no agradables por las que el sistema obliga a pasar, siempre hay un hueco para reír.Esa parte de luz que entra por las rendijas más oscuras. La misma luz que quiere que le acompañe en su oscuridad final, la de dejar el legado de lo que uno es, en unas manos que continúen el recuerdo. El testamento de las vivencias compartidas; algún atardecer en algún banco y tú improvisando con el gentío ataviado de bolsas que pasa, sabiendo que en el fondo estás impregnado los ojos que te ven, de imágenes que volarán a otros ojos y pasarán a palabras y se irán a otras bocas... Si fuera por mi, esta tarde de lluvia encajaría todas las piezas y te pondría eso que buscas hoy mismo, en la terraza llena de plantas que atesoras en ese barrio escondido. Entonces, tendrías la compañía que sueñas para chismorrear del vecino, contemplar la luna y despertar con la temperatura de primavera todos los días. Aunque el puzzle no encaja siempre, ya sabes, una esta dispuesta a casi todo y entonces siempre hay un casi que impide el todo. Cuando eso sucede, pongo otro bolero de Chavela y me acompaña el recuerdo o el anhelo de lo no vivido y la recuerdo a ella y su anhelo. Imagino si en su noche infinita cerro sus ojos mirando a otros, y si no fue así, conociéndola, ganas no le faltaron. Es el gran deseo, une ricos y pobres, orientes y occidentes, amar a alguien hasta el final o por lo menos en el final; decir todo lo que no se dijo, atreverse todo lo que no se atrevió, querer todo lo que se guardó. La gran estación de espera dicen algunos, que nos mantiene alejados de iluminaciones varias, y aunque seguramente sea cierto, te confieso una cosa, mientras sea ese el lugar sin clases que nos une, algo me dice, y quizás sea la voz de Chavela, que no todo esta tan perdido.

dav

Anochece, que no es poco.

Ahí está, con su bastón y su resistencia. Cada vez que lo veo irse por la noche, dudo si lo veré al día siguiente, dudo por mi (nadie se salva) pero también dudo por él, porque está más cerca de la tierra y pronto la gravedad ganará la batalla al bastón que lo sostiene. Pero un día más me sorprende, aparece con un aire renovado, ganando una nueva cruzada o por el contrario, estando más cerca de la derrota al fin. Le han dicho mil veces si quiere cambiar de comedor social al que va, por otro donde vayan más personas mayores y se niega. También lucha aquí, con su existencia, demostrando que la vejez y la soledad también pueden ser parte de cualquier espacio, con otros más solos y más jóvenes. Lee el periódico cada día, porque aún le preocupa cómo está el mundo. Pero aunque lea, no escucha, sólo habla. Un día cualquiera, su lengua se apoderó de su mente y venía excitado a saber porque la gente ahora hablaba bien de los rojos, que a su padre le habían matado los rojos. Después, nombró a su madre y "pobrecita" y vi como la contemplaba con la edad de ahora, pero ella permanecía con la edad de madre...Quise decir algo porque yo también hablo bien de los rojos, pero callé. A veces, lo único que le digo es que está guapo y él siempre contesta; - ahora no, pero antes sí...anhelando una suerte pasada. Debe ser así la belleza y la juventud, tan efímera como el sol cuando está a punto de ser tragado por el mar. Siempre me alegra verlo un día más, resistiendo la lluvia, el invierno y lo que haya de comer. Es tan parte de nosotros y a la vez tan ajeno, no sé si ajeno porque ajena es la muerte o porque nosotros hemos hecho ajena la vejez. Cuando lo miro, recuerdo el atardecer, sus sombras, sus colores fundiéndose en algo desconocido...él debe saber mejor que yo dónde está yendo y aun así ignoramos esa parte del camino. Esa parte, sabia y tierna, capaz de despertar la misma compasión y rechazo, como cuando llega la noche y el frio. Hay quienes tienen la suerte de tener un buen abrigo y otros como él, Maño, que los abrigará el recuerdo de un tiempo pasado, la sombra de una madre, el periódico del día siguiente y un yogur más de la cena. Las simples cosas también cuentan para una vida. Gracias por recordármelo, cada anochecer.

dav

Hechizo

Había más gente alrededor, todos tomamos distancia para mirar a través de la pantalla, y así salió la foto; parece solo en medio de la noche barcelonesa, pero hay muchas personas alrededor, aunque seguramente esta imagen haya mostrado la verdad de su alma. Siempre que lo veo trabajando, iluminado como se ilumina el agua al contacto con el jabón, me provoca una sonrisa. Logra que también se iluminen los niños y vuelvan a sentir la realidad inmediata, y que los adultos olviden el encierro del tiempo y vuelvan a ser niños. No sé si es el agua misteriosa o sus manos alquimistas, pero esos segundos , los que dura la pompa de jabón en el aire, se produce el hechizo; la sonrisa sin jerarquías, la metáfora de nuestra existencia; veloz, como el recorrido de la pompa de jabón, elevada, a veces unida a otra, de mil colores, con final.Y él; pequeño, encerrado en un cuerpo marcado por la dureza del cemento frío, se encarga de recordarnos nuestro paso efímero , nuestro origen y al fin y al cabo, lo que somos; PURA MAGIA.

dig

Fríos Recuerdos

Hace unas semanas, desde mi trabajo, un comedor social, leí este email; “La usuaria Irina …..... ha sido encontrada muerta, posiblemente a causa del frío”. Aquí empezaron los recuerdos; recuerdo la última vez que la vi, a lo mejor falleció esa misma noche, no lo sé, pero recuerdo que hacía mucho frío y llovía mucho, ella llegó tarde al comedor, cuando casi habíamos cerrado y le di la comida para llevar, recuerdo que pensé; ojalá tenga un lugar donde pasar la noche. Me pidió que le renovara la tarjeta y se puso contenta cuando le entregué la nueva;-“gracias cariño”, ella siempre decía cariño, muchas veces. Era una mujer muy cariñosa, también alcohólica, por eso, quizás esa noche no tuvo fuerzas para encontrar un lugar donde resguardarse o quizás, eran ya las muchas noches, en las que estaba mojada por la lluvia, arrastrando el duro frío, que llega hasta los huesos de cualquier persona, de cualquier clase, de cualquier género... Como la vida se marca, a veces de coincidencias no siempre agradables, recuerdo que esa misma noche, otra mujer que viene a cenar, me pidió que llamara a los servicios sociales de emergencia de Barcelona, para preguntar si habían abierto los albergues de la operación frío. Me respondió al otro lado, otra mujer; - “hasta que las temperaturas no lleguen a cero grados, no tenemos porque abrir” ...Hay muchas personas durmiendo en la calle de este país, el menor número, se encuentra en la frase esa que dice; “es porque quieren”. La realidad es que no quieren abrir más espacios, la realidad es que algunas normas, como que no haya espacio para los perros, los cuales son grandes compañeros y protectores de muchas personas sin techo o que se tenga que entrar demasiado temprano, o que simplemente y lo más común, es que NO hay plazas disponibles, hace que elijan los cajeros o cualquier esquina. Morir por frío, aquí en Barcelona, Europa, donde existen las infraestructuras, siento que es un crimen e incluso me siento cómplice del asesinato, cómplice si no informo, cómplice porque tengo mi cama, cómplice porque no cenó dentro aquella noche (lo siento cariño, la prisa y el corazón no son buenos compañeros) y cómplice porque nada parece que se pueda hacer, cuando hay tantos cartones y vendrá tanta lluvia... Quizás existan otras vidas Irina, y en la próxima tengas un techo, o por lo menos nazcas en un país cálido, o por lo menos ahora estés más cerca del sol... Si después de tu muerte silenciosa y anónima, ahora eres conciencia pura y si la conciencia es alumbrar las partes oscuras, alumbra a esta sociedad más fría que el frío, para que no haya más finales como el tuyo. Y de alguna manera, en esta historia de recuerdos amargos, gracias por recordarnos, que quien pueda, reír, llorar, meditar, sufrir, gozar, en una cama y con unas mantas...sepa que en este país, significa, nada más y nada menos, que la fortuna, de poder seguir recordando.

dav

Todo eso Soy

Hace muchas tormentas que nos conocemos y siempre supe que vivía en el parque. En todo el frío que hemos pasado, nunca le he escuchado lamentarse.Es fuerte pero también guarda una inocencia intacta, parece como si todas las experiencias por las que pasa, labraran sólo la piedra externa que porta, (tiene un cuerpo robusto, una piel dura, un físico de quien ha vivido las tempestades cotidianas), pero por dentro conservara la semilla intacta del amanecer. Un día, me dijo;...-Tengo una buena noticia que te alegrará. -ah si? - Una fundación me ha ofrecido una habitación.-Síiii...que bien! Cierto que me alegra.Y sentí una alegría doble, por un lado por su guarida y por otro porque su ingenuidad me recordó la capacidad de empatizar no sólo con lo malo, si no también con lo mejor que le suceda al otro. La historia de la habitación tenía fecha de caducidad,seis meses, el tiempo que durarían las obras del parque y por el que no dejaban que nadie se quedara en él.Y hace unos días me contó que su plazo se acaba. Tiene que dejar su habitación aunque las obras del parque continúan, y no puede volver.-Pero Robert (les presento), en esos 7 años durmiendo en el parque, la gente te trató bien?-Más que bien, fue su respuesta. Logró volver a estremecerme y a recordarme que no sólo empatizamos con el bien sino que somos parte de ello. Ví a todas las personas que en siete años de muchas tormentas, olas de frío y de calor, pero sobre todo de frío, se acercaron al parque y le llevaron algo; un chocolate caliente, un bocadillo, un trozo de pastel...sólo porque sí,aunque por un sí grandioso, el de la humanidad.Tanto sí, que él logró tener esa dicha en su alma.Cuenta Gandhi, que el mal es una excepción y que por eso se enfatiza y lo nombramos y que el bien es lo normal, por lo que hemos sobrevivido.Ciertamente son más los hombres que hacen en el amor que los que violan, los coches que paran cuándo el semáforo está en rojo que los que ejecutan atropellos masivos, las familias que aman a sus hijos hasta el final, que las que los asesinan, los países que conviven en paz a los que están en guerra...y parece que teñir el mundo de amor es algo demasiado romántico y superficial para estos tiempos, pero la continúa inclinación hacia el otro lado tampoco creo que sea toda la verdad. En la batalla del Bhagavad Gita, Arjuna le dice a Krisha, muéstrame quién eres....y él se muestra en miles de soles, belleza extrema, compasión absoluta...todo eso soy ..y luego...Zassss, le enseña destrucción, muerte, violencia....y todo eso también.Porque Yo Soy todo y a la vez estoy más allá.El más allá que nombra lo intento entender cada día, pero mientras como un dulce ahora o como un lugar al que recurrir cuando el dolor abunde, me quedo con el “más que bien” De Robert, por el que perduramos.

alma vieja

Alma vieja

Vagaba por las calles de esta ciudad maldita, pidiendo una razón para quedarme. Mientras aparcaba mi bici, de pronto una voz: “-¿No te la roban?”. Cuando me giré, supe que esos ojos tendrían mi respuesta. “-A mí me han robado las mantas”. “- Pero señora, ¿usted duerme en la calle?” Asintió. Por suerte disponía de tiempo, del tiempo como de agua, que se necesita para que sucedan los milagros. Y me dispuse a escuchar las palabras de una memoria, que se desplegaba ante mí, como alas de mariposa. Con una infancia dura, escapando siempre de una madre que la volvía a encontrar. “-Pero usted es tan bella, que habrá tenido muchos pretendientes con los que irse.” “-Así es, pero yo quería estar sola”. Con la dureza encerrada entre paredes, le fue difícil sostener esa afirmación para siempre. Llegó el marido. Llegó la hija. Y descifrando su lenguaje, supe que ella había visto como él abusaba de ella. Tuvo que escapar nuevamente, esta vez con su hija. Cuando lo recordaba, su boca dulce se transformaba en una ak 47, disparando hijo de puta y hombre muchas veces seguidas. Aunque su dolor no era algo que provocara rechazo o lástima, transitaba por él con la aceptación del mal común en todas las vidas. Se me ocurrió preguntar lo obvio, para dar continuidad a los recuerdos; “¿todo eso es cierto, señora?” “-Te lo juro por dios, que lo amo con locura” y mientras lo decía, sus ojos de cielo se convertían en ojos de mar, interrumpiendo el diálogo conmigo para hablar con él: (………..) Y del más puro dolor pasó al más puro amor, como quien cruza estas calles. “-¿Cómo puede ser que lo ame tanto, con toda esa experiencia que naufraga con usted?” “-Porque también me ha dado muchas cosas buenas, más buenas que malas”. En eso, me reveló el secreto de su eterna belleza. La invité a cenar al comedor y aunque tuvo un trato especial, no hubo quejas. Todos creamos un cordón de protección, recordando nuestra humanidad, que aún conserva la sabiduría de cuidar las almas viejas. Le procuré una cama que ella aceptó, pero cuando vinieron a recogerla, se negó a irse, insistiendo que ella quería estar sola, caminar sola, salir y entrar sola. Sola igual a libre. “Pero por Dios, acepte esta noche, que hace frío, la calle es fría, Barcelona es fría”. Costó lo suyo, pero por fin accedió, aunque fuera, hasta quién sabe cuánto tiempo. “Hago historias y quisiera contar la suya, ¿me deja?” -“Claro, un día la gente sabrá mi historia y llorarán torrentes de lágrimas”. -“Venga a vernos”. No la vi más. Mientras se alejaba lo supe; vino a recordarme que en esta ciudad maldita, quizás durmiendo en una esquina o en un viejo banco de la calle, siempre, puede aparecer un ángel.

foto mano definitva

La pareja

Siempre les preguntan si son hermanxs, desprenden tanta complicidad que cuesta creer que les una otra lazo. Desde que se conocieron siendo niños en las calles de Marruecos, han permanecido juntos. Primero jugaron muchos años, luego un día, él le dijo que la quería no sólo como hermana y ahí empezó algo más, este más llamado amor. Siguieron unidos, pasando los buenos y los malos ratos y cuando los malos se hicieron muy malos, ella le dijo que quería escapar y él le dijo que iría con ella. Se me olvidó el "cómo" llegaron hasta aquí, aunque imagino que ha de ser más fácil con una mano que sostenga tu miedo. Quizás Europa les decepcionó, suele hacerlo, hace frío, la gente es fría y la comida no esta tan buena, pero hay una fe, en que aquí hay más caminos, posibilidades y maneras de continuar. Las primeras noches las pasaron en un cajero. Luego llegaron a los servicios sociales, comedores... y poco a poco salieron del cajero, para establecerse, ella en un piso de mujeres y él en un albergue. Los fines de semana descubren los caminos que pueden, centros comerciales, picnics en el parque... siguen pareciendo hermanos, aún Europa no les ha cambiado en eso, el individualismo de aquí no es más fuerte que su unión. Todavía hoy logra estremecerme ese cariño que desprenden y siento una nostalgia de algo que esta sociedad va perdiendo. La pareja, el amor, el COM-PRO-MISO (misión de ir hacia adelante junto a alguien). Antes de creer que toda la culpa la tiene Disney, existe un origen más profundo del amor. Ya las escrituras antiguas de la India hablan de la pareja sagrada. Fue Shakti quién despertó a Shiva y juntos crearon el universo, y no hablo de género si no de dualidad. Se dice que aquellos dos que se unen realmente en Amor a la Verdad, tienen el poder de brindar más conciencia a la humanidad, más cambio, más revolución. “Amar es revelarse a la tiranía social que ha subordinado el amor a la domesticidad”(Jose Ingenieros) … Ellos me trasladan a un anhelo profundo de mi alma más que a una necesidad, a ver más allá de conceptos poliamorosos, infidelidades precarias y relaciones con obsolescencia programada. Son mi pareja sagrada, me devuelven la fe en que todavía hay manos hermanas, capaces de sostener miedos. Ojalá puedan comer más perdices, que las que este sistema deja.

22829686_10214300878214050_2736046805915497952_o

Encuentros con hombres notables*

Cuando le enseñé el primer borrador, me dijo que podía ir más hondo; “Ok, espero tener oxigeno suficiente.” Este Hombre perturba mi pensamiento sacándome de mis casillas y llevándome hacia el bien y hacia el mal. Poco le importa nada, más bien nada le importa quedar bien o mal. Está por encima del miedo, del sistema, de la norma. Ha hecho su vida a su antojo, capitaneándola como le ha guiado su gana. Sus aventuras traspasan la ficción de esta realidad. Como las grandes enseñanzas, se pasan de boca a oreja, muchas son ilegales, otras quién sabe en qué plano sucedieron, pero todas llevan el sello del libre albedrío. Hablamos de drogas, de religión, de la nada y de dios y de no dios. Hablamos de su vida, trabajos y de su planes. “Aún tengo andanzas secretas que estoy planeando”.¿Y la muerte?(así puedo sorprenderlo ) "Cuando uno despierta "( así me sorprende él) .Quién sabe por qué nos apreciamos, quizás le recuerde a su hija.Cuando un día lo llamaron en la lejanía diciendo que ya no estaba, se juró que no volvería a retener nada, (sospecho que tampoco a nadie), por eso todo lo que pasa por sus manos es pólvora que se esfuma, así sabe cabalgar entre el huracán de ser un rey unos días y un mendigo el resto. A mí me recuerda a mi padre, lleva en sus gestos la grandeza de quién aprecia el Momento. A pesar de se mueve riéndose de las nimiedades cotidianas, su palabra es piedra en la que apoyarse, su amistad no se la lleva el viento y su ternura, puede traspasar ese frío caparazón que aparenta. "Soy un guardián de la memoria del alma" susurra.Admiro como se embarra hasta las cejas o vuela hasta las estrellas, no es un mediocre; o se harta o se queda con hambre de esta dicha de vida, aunque él no siempre le dice dicha, a veces refunfuña, se caga en todo, pero no por eso deja de amarla. Quien no la amara como él, no sería capaz de luchar tan grandiosamente por su libertad.Traspasar el tiempo y su marchitez, el espacio y su límites.Estas palabras de Kierkegaard me llevan a él: “Todos perduraremos en el recuerdo, pero cada uno será grande, en relación a aquello con que batalló. Y aquel que batalló con el mundo fue grande porque venció al mundo, y el que batalló consigo mismo fue grande porque se venció a sí mismo, pero quien batalló con Dios fue el más grande de todos”. Aún estamos aquí querido, pero si te vas antes, quiero que sepas cómo guardaré tu memoria.

Hay historias que merecen ser contadas

Categories