Cuando le enseñé el primer borrador, me dijo que podía ir más hondo; “Ok, espero tener oxigeno suficiente.” Este Hombre perturba mi pensamiento sacándome de mis casillas y llevándome hacia el bien y hacia el mal. Poco le importa nada, más bien nada le importa quedar bien o mal. Está por encima del miedo, del sistema, de la norma. Ha hecho su vida a su antojo, capitaneándola como le ha guiado su gana. Sus aventuras traspasan la ficción de esta realidad. Como las grandes enseñanzas, se pasan de boca a oreja, muchas son ilegales, otras quién sabe en qué plano sucedieron, pero todas llevan el sello del libre albedrío. Hablamos de drogas, de religión, de la nada y de dios y de no dios. Hablamos de su vida, trabajos y de su planes. “Aún tengo andanzas secretas que estoy planeando”.¿Y la muerte?(así puedo sorprenderlo ) "Cuando uno despierta "( así me sorprende él) .Quién sabe por qué nos apreciamos, quizás le recuerde a su hija.Cuando un día lo llamaron en la lejanía diciendo que ya no estaba, se juró que no volvería a retener nada, (sospecho que tampoco a nadie), por eso todo lo que pasa por sus manos es pólvora que se esfuma, así sabe cabalgar entre el huracán de ser un rey unos días y un mendigo el resto. A mí me recuerda a mi padre, lleva en sus gestos la grandeza de quién aprecia el Momento. A pesar de se mueve riéndose de las nimiedades cotidianas, su palabra es piedra en la que apoyarse, su amistad no se la lleva el viento y su ternura, puede traspasar ese frío caparazón que aparenta. "Soy un guardián de la memoria del alma" susurra.Admiro como se embarra hasta las cejas o vuela hasta las estrellas, no es un mediocre; o se harta o se queda con hambre de esta dicha de vida, aunque él no siempre le dice dicha, a veces refunfuña, se caga en todo, pero no por eso deja de amarla. Quien no la amara como él, no sería capaz de luchar tan grandiosamente por su libertad.Traspasar el tiempo y su marchitez, el espacio y su límites.Estas palabras de Kierkegaard me llevan a él: “Todos perduraremos en el recuerdo, pero cada uno será grande, en relación a aquello con que batalló. Y aquel que batalló con el mundo fue grande porque venció al mundo, y el que batalló consigo mismo fue grande porque se venció a sí mismo, pero quien batalló con Dios fue el más grande de todos”. Aún estamos aquí querido, pero si te vas antes, quiero que sepas cómo guardaré tu memoria.