Hace muchas tormentas que nos conocemos y siempre supe que vivía en el parque. En todo el frío que hemos pasado, nunca le he escuchado lamentarse.Es fuerte pero también guarda una inocencia intacta, parece como si todas las experiencias por las que pasa, labraran sólo la piedra externa que porta, (tiene un cuerpo robusto, una piel dura, un físico de quien ha vivido las tempestades cotidianas), pero por dentro conservara la semilla intacta del amanecer. Un día, me dijo;...-Tengo una buena noticia que te alegrará. -ah si? - Una fundación me ha ofrecido una habitación.-Síiii...que bien! Cierto que me alegra.Y sentí una alegría doble, por un lado por su guarida y por otro porque su ingenuidad me recordó la capacidad de empatizar no sólo con lo malo, si no también con lo mejor que le suceda al otro. La historia de la habitación tenía fecha de caducidad,seis meses, el tiempo que durarían las obras del parque y por el que no dejaban que nadie se quedara en él.Y hace unos días me contó que su plazo se acaba. Tiene que dejar su habitación aunque las obras del parque continúan, y no puede volver.-Pero Robert (les presento), en esos 7 años durmiendo en el parque, la gente te trató bien?-Más que bien, fue su respuesta. Logró volver a estremecerme y a recordarme que no sólo empatizamos con el bien sino que somos parte de ello. Ví a todas las personas que en siete años de muchas tormentas, olas de frío y de calor, pero sobre todo de frío, se acercaron al parque y le llevaron algo; un chocolate caliente, un bocadillo, un trozo de pastel...sólo porque sí,aunque por un sí grandioso, el de la humanidad.Tanto sí, que él logró tener esa dicha en su alma.Cuenta Gandhi, que el mal es una excepción y que por eso se enfatiza y lo nombramos y que el bien es lo normal, por lo que hemos sobrevivido.Ciertamente son más los hombres que hacen en el amor que los que violan, los coches que paran cuándo el semáforo está en rojo que los que ejecutan atropellos masivos, las familias que aman a sus hijos hasta el final, que las que los asesinan, los países que conviven en paz a los que están en guerra...y parece que teñir el mundo de amor es algo demasiado romántico y superficial para estos tiempos, pero la continúa inclinación hacia el otro lado tampoco creo que sea toda la verdad. En la batalla del Bhagavad Gita, Arjuna le dice a Krisha, muéstrame quién eres....y él se muestra en miles de soles, belleza extrema, compasión absoluta...todo eso soy ..y luego...Zassss, le enseña destrucción, muerte, violencia....y todo eso también.Porque Yo Soy todo y a la vez estoy más allá.El más allá que nombra lo intento entender cada día, pero mientras como un dulce ahora o como un lugar al que recurrir cuando el dolor abunde, me quedo con el “más que bien” De Robert, por el que perduramos.